Las fotos eran claras, no había forma de que fuera otra mujer disfrazada de Gabriela o que, en su momento más loco, Gustav conservará su cuerpo muerto, solo para tenerla como una muñeca que podía levantarse y comer.
Por lo que, no había duda de que era Gabriela. Sólo una persona en el mundo era tan idéntica a Charlotte y era su hermana. Así que, intentando compensar a su esposa, se fijó una meta; rescatar a su cuñada.
— No voy a decirle nada hasta que la tenga conmigo. No quiero que ella inten