Mundo ficciónIniciar sesiónGustav corre hacia nosotros y cuando creo que tenemos una gran ventaja, Gustav, me recuerda que él nunca juega limpio, por ello, lanza de loa nada una bomba de humo que agradezco, no sea dinamita.
El aire se torna de un humo espeso y yo rompo con una mano la tela en la que llevo a mi hijo, mientras la otra mano lo sostiene y en un movimiento rápido, me giro para cargarlo y meterlo bajo mi camisa, mientras me alejo del humo.Todos comienzan a toser y yo me choco c






