CAPÍTULO 56
Él se ríe y sus ojos se abren y se cierran perezosamente.
—Me has marcado, Willa. Estás dejando claro a todos los demás que estoy fuera de límites. Que soy tuyo.
—Ni siquiera sabía que podía hacer eso —murmuro.
—El instinto se impuso. Estuve sin marca durante tanto tiempo que tenías que hacerlo enseguida —bromea mientras me observa luchar por mantenerme despierta.
Recuerdo lo agotada que estaba cuando él me marcó por primera vez. Supongo que tuvo el mismo efecto en él.
—Lo siento po