Pasé toda la noche leyendo las páginas del larguísimo diario perteneciente a la mujer llamada Barbara.
Thane no regresó a nuestra habitación esa noche. La mañana llegó demasiado pronto.
Me alegré de ver a Axel, sin embargo.
¿Cómo estuvo tu noche? No pareces haber descansado bien.
Estuve… ocupada.
Me miró con expresión interrogante.
¿Sigues preocupada por dónde está Thane? Te dije que no lo hicieras.
—No lo estaba —dije, aunque era en parte mentira; había estado preocupada por dónde estaría jus