Brasil.-
— Quédate aquí, de ahora en adelante si quieres mi ayuda harás todo lo que yo te ordene ¿Quedó claro?
— Lo que digas macho vernáculo –Daven se detuvo y giró furioso caminó hacia la chica y se paró a pocos centímetros de ella.
— Que te quede bien claro niña, aquí la que tiene que perder eres tú
— Tú también –Le dijo altiva sin bajarle la mirada.
— ¿Crees que tendrás oportunidad con nosotros? puedo arrancarte la yugular en solo dos segundos –La seguridad de la joven se esfumó sus ojos