Amanda.
«Despierta. Vamos despierta»
Una intensa desesperación llenó mi sistema en cuento recuperé la movilidad de mis extremidades. Odiaba sentirme así, me hacía recordar el momento en qué desperté en aquella habitación de hospital después, después de que todo cambiará, después de que la persona que consideraba un hermano, y sobre todo, que amaba con locura, intentará matarme.
Lo primero que detecté fueron dos cosas, un olor dulce, como a vainilla mezclado con manzanilla y canela. Lo segundo,