—¡Amanda en qué estabas pensando!
— ¡No me grites! Te escucho perfectamente Marcel.
—¿Entonces en qué estabas pensando? Venir aquí, a lado de la futura esposa de Arcuri. Ni puedo creer que estés hablando en serio.
— Es mi amiga no iba a dejarla sola. Mucho menos en este lugar. Pero es tan húmedo— se quejó. — Prefiero el ambiente cálido.
— Eres una tonta— La abrazo con fuerza.
— ¿De verdad tomaste ese barco?
— Uno demasiado horrible a decir verdad. Hablando de los mareos tan molestos. ¿Cóm