Leinad Grossver.
—¿Qué haces? Me siento bastante bien— Murmuré en su oído. Me había recuperado casi por completo. Él sabía cuánto odiaba que me cargará. — ¿A dónde me llevas?— Se dirigía a otra sección de su departamento que no conocía del todo.
Después de que la tormenta paró, y de que estuviese un par de días en observación en el hospital central. Me había consentido en su departamento.
— Mi hermosa Panda. Te dije que cuando te recuperarás. Nos íbamos a divertir. ¿O no?— Tragué saliva ner