Abrí mis ojos pesadamente, él estaba ahí, mirándome de una forma que jamás había visto. Me incorporé en la cama y sin esperarlo él me abrazó, fruncí el ceño y no le correspondi, había pasado tanto desde que sus brazos me habían rodeado, que, todo era tan raro, extraño, confuso.
Cierro mis ojos respirando su olor, solo en ese instante me permito sentirme a mi misma, me permito despertar de mi mundo de fantasía. La garganta me dolía, y mi cuerpo se sentía pesado, débil, quería volver a dormir, re