Mi madre me tomaba fuertemente de la mano. Su mirada solamente reflejaba dolor, la entendía, lo hacía de verdad. Ver al amor de su vida en esa caja, siendo puesto metros bajo tierra, era la última vez que estaría cerca de él, está es la despedida.
Fue como si pudiese ser testigo de cómo miles de momentos pasaban por sus pupilas. Años de experiencias, de complementarse el uno al otro. Yo no quería decirle adiós aún, sentía que no estaba lista para despedirme, y es que durante mi vida nadie me pr