Capítulo 12.Enfrentamiento.
De rojo noto como pierde la pelea contra el sueño. Luce verdaderamente cansada. Suspiro. Debí haberle notificado a mi secretaria. Conforme el recorrido se vuelve más corto me doy cuenta de la gran distancia que hay entre su departamento y mi residencia. Casi quedan del otro lado de la ciudad. Mantengo la mirada directa, el edificio carece de una infraestructura moderna. Las paredes no han sido pintadas en un largo tiempo y el color beige apenas es notorio.
«De día debe verse peor»
Bajo del auto