Mundo ficciónIniciar sesiónGabriela tocó la puerta del apartamento 3B a las diez de la mañana del jueves con las manos sudando y el estómago hecho nudo. Había pasado la noche entera despierta, mirando el techo, procesando el "todavía" que le había dado a Matías y tratando de decidir si estaba lista para escuchar lo que Sofía tenía que decir.
No estaba lista. Pero eso ya no importaba.
Sofía abrió la puerta con la expresión







