Mundo de ficçãoIniciar sessãoHabían pasado tres días desde la noche del corte de luz.
Gabriela lo había visto tres veces en esos setenta y dos horas. La primera vez había sido en el pasillo del segundo piso, él con una caja de herramientas, ella de salida al trabajo. Buenos días, buenos días. Dos palabras cada uno, pronunciadas con la cortesía específica de dos extraños que comparten espacio común. La segunda vez había sido d







