Mundo ficciónIniciar sesiónEl sábado por la mañana, Gabriela bajó al sótano con dos bolsas de ropa sucia y la determinación de hacer algo productivo con su día libre. La lavandería del edificio era pequeña, solo cuatro máquinas y dos sillas de plástico junto a una mesa donde alguien siempre dejaba revistas viejas. Olía a detergente y humedad, y la luz fluorescente parpadeaba ocasionalmente.
Estaba cargando su ropa en la lavadora cuando







