Mundo de ficçãoIniciar sessãoMatías tocó la puerta del apartamento 3B a las nueve de la mañana del miércoles, después de una noche en la que durmió tres horas dispersas entre pensamientos que no lo dejaban quieto. Había café en su sistema, una decisión tomada, y la certeza incómoda de que Sofía Martínez sabía más de lo que había dejado ver la noche anterior.
Ella abrió la puerta con la calma de quien lle







