Vínculos de Amor. Capítulo 7: Pendiendo de un hilo.
Fabrizzio toma a su hijo entre sus brazos y sale de la casa realmente molesto, pero trata de mostrarle a su hijo una sonrisa, la que no es muy difícil si su niño va aplaudiendo feliz.
—¡Papi, papi! —grita el pequeño emocionado mientras aplaude.
—Iremos de paseo, mi pequeño —besa su cabecita, abre la puerta del auto y lo sienta en su sillita. Mientras le coloca el cinturón de seguridad, Giada sale hecha una fiera de la casa y camina hacia ellos. Fabrizzio cierra rápidamente el auto y camina haci