La furia en el rostro de Ronan fue desapareciendo poco a poco, y un destello de vacilación cruzó sus ojos.
Todas las promesas que alguna vez le había hecho a Sherrie acudieron de golpe a su mente. Por primera vez, la culpa comenzó a invadir su corazón, y decidió llevársela con él.
Archer, que seguía tirado en el suelo, soltó una risa burlona. —Sherrie, si hoy te vas con él, te garantizo que te arrepentirás.
Sherrie se detuvo. Miró a un hombre y luego al otro, incapaz de decidirse. Ambos provení