Jason no se separó de Helena en ningún momento. Aunque Prudencia estuviera lejos no confiaba en ella.
—¡Señorita Helena! —Le saludó Lulú de manera efusiva y fue a abrazarla, a lo que Helena respondió con el mismo gesto y una enorme sonrisa —¿Cómo está el señor?
—Mejor. Va mejorando poco a poco —respondió con gesto serio y buscó cambiar de tema al momento. —Necesito que me pongas al día, pero primero llama a mi oficina a quien se haya encargado del contrato de Marissa —le guiñó un ojo y Lulú son