Capítulo 9: Entre Sábanas De Seda .
El restaurante estaba a pocas cuadras. Luces cálidas iluminaban la entrada, y la madera clara de las paredes y las mesas transmitía una sensación de calma cuidadosamente dispuesta, como si todo invitara a quedarse un poco más. Demasiado perfecto para ser casual.
Cuando entraron, Miguel dejó que ella eligiera la mesa. Fue un gesto pequeño, casi imperceptible, pero cargado de intención; un detalle que decía más que cualquier palabra. Se sentaron frente a frente, y por un instante, la distancia en