Narra Patrick.
Llegamos al aeropuerto con un poco de prisa.
El lugar estaba abarrotado de gente y el ruido era ensordecedor.
Los anuncios sonaban por todas partes y las personas corrían de un lado a otro.
Yo me abrí paso entre la multitud, tratando de llegar hacia el mostrador de check-in, donde le entregamos a la agente nuestros pasaportes y billetes.
Después de unos minutos, recibimos nuestros pases de abordaje y nos dirigimos hacia la zona de seguridad.
Nos abrimos camino hasta llegar a n