CRUELLA
El momento en que los labios de Jason tocaron los míos, todo mi cuerpo se encendió. Una corriente eléctrica recorrió mi columna y hormigueó hasta la punta de mis dedos de los pies. Le correspondí al instante, mis dedos hundiéndose en su grueso cabello oscuro y rizado. Su mano se deslizó bajo mi blusa, cálida y posesiva contra mi espalda, mientras me guiaba hacia atrás hasta que sentí la pared detrás de mí.
Me besó con más intensidad, chupando y mordiendo suavemente mi labio inferior. Ar