Unos segundos después, Keith le instó. “Entonces date prisa y ve a ella. Entra junto a ella como su acompañante…”.
Los hombres de alrededor miraban atentamente a Nicole, ¿pero Eric seguía con ganas de quedarse aquí sentado?
La expresión de Eric cambió y dudó un momento antes de intentar abrir la puerta.
Keith lo agarró inmediatamente del brazo, su tono volviéndose extraño.
“No importa. Entraré contigo. ¡Hoy soy tu acompañante!”.
Eric le apartó la mano con asco. Sus ojos parpadearon al mirar