Clayton frunció los labios. Sus ojos oscuros reflejaban una luz fría.
El coche llegó al hospital, pero ellos no se bajaron. En cambio, Luca fue el que entró.
En menos de cinco minutos, Luca llamó a Nicole.
“Señorita, lo atrapé”.
Los ojos de Nicole parpadearon. Escuchó otra voz suplicante procedente del teléfono.
Era un extraño.
Clayton se hizo cargo de su teléfono y le preguntó: “¿Paul te envió aquí?”.
Él fue directo al grano.
Clayton sospechaba que también era Paul Newton.
“No, no, no…