Ese mismo día en la noche, después de un largo y pesado dia en la oficina, Lino se reencuentra con su amigo.
_¡Lino Guidacci! Me da tanto gusto verte amigo_ Le dice Georgio_ Mientras le da un abrazo.
_A mi también, nunca imaginé que me iba a dar tanto gusto verte.
_¡Uff! Ese tono no es muy alentador, definitivamente lo que te está pasando es bastante grave.
Después de pedir unos tequilas, Lino empieza a contarle todo a su amigo.
Mientras tanto, en la mansión Guidacci, Esmeralda no deja de recib