Cap. 35 El cumpleaños de Fortuna
Elisa miraba el hueco oscuro en donde enterraría a su gran rival.
—Todo tiene su fin, hasta las estrellas se apagan.
Con su pie empujó la tierra y esta se deslizó hacia el interior, miró sus manos estaban maltratadas, pero valió la pena, ahora debía atraer a Fortuna a la trampa. Para eso Elisa debía de convertirse en un cazador y seguir a la presa a todos lados era la forma. Siguió a Fortuna por cerca de 15 días y parecía muy rutinaria: trabajo, casa, trabajo, casa, nada especial.
Se acercaba