Mundo ficciónIniciar sesión—Tú… ¿por qué eres tú? —la voz de Linda se enredó al salir.
—Claro que ustedes dos no querrían verme —dijo Sebastian. Su mirada pasó de Darren, que se incorporaba limpiándose la sangre del labio, a Linda, cuya expresión estaba congelada por el shock. En su sonrisa no había nada más que burla y frialdad.
—¿Tú… cómo pudiste golpearlo? —Linda corrió hacia Darren y lo ayudó a sentarse—. ¿Estás bien?
Darren negó con la cabeza, pálido pero consciente.
—Ah, ¿así que yo no puedo golpearlo…? —la voz de Sebastian d







