Mundo ficciónIniciar sesiónLinda se quedó tranquilamente en el apartamento de Sebastian.
Como había escapado sin nada más que la ropa que llevaba puesta, Sebastian hizo que Milan le enviara un cargamento completo de ropa, zapatos, bolsos y accesorios—suficiente para llenar por completo el vestidor.
—¿Todo esto es… para mí? —los ojos de Linda







