Mundo ficciónIniciar sesiónSebastian paseaba por la noche luminosa de Grecia con Linda apoyada a su lado. Probaron todo aquello por lo que la ciudad era famosa: gyros calientes envueltos en pita suave, souvlaki a la parrilla rociado con limón, baklava dulce empapada en miel y tazas de espeso café griego disfrutadas en animadas esquinas llenas de gente.
Después, subieron a un pequeño taxi que avanzaba con un suave traqueteo sobre las antiguas calles de piedra. Las farolas pasaban convertidas en destellos dorados, los letreros de neón se reflejaban débilmente en las ventanas, y sus dedos permanecían entrelazados con fuerza, como si temieran que la magia de la noche pudiera escaparse.
Linda se recostó contra el pecho de Sebastian, sintiendo el calor y la firmeza bajo su camisa. Sebastian inhaló el leve dulzor de su aroma, y algo d







