Mundo de ficçãoIniciar sessãoZeta sintió que el mundo se le inclinaba bajo los pies. ¿Sebastian —que supuestamente estaba de luna de miel en Francia— estaba aquí? ¿Lo había oído todo? La sangre pareció congelársele, y un dolor opresivo le cerró el pecho.
El rostro de Sebastian estaba ceniciento, y su mano aferraba con fuerza la de Linda. Ella hizo una mueca y tiró







