Eryx DeCostello
New York
Mi mujer tenía razón en eso, pero precisamente Tobías era el que debía parar a su hermano, me estaba cansando y me estaba cansando en serio, el hecho de que se la fuera a tomar en contra de nosotros, que nada teníamos que ver con lo que hizo Ary y ya ni siquiera le correspondía a él estar reclamando algo que no le incumbía.
–Puede que tengas razón, Ava, pero hay que ponerle un hasta aquí, yo no soy de incitar a la violencia, pero no me gusta para nada su mala actitud,