Ava DeCostello
New York
Eryx y yo, disfrutamos la película de acción acompañándola con el delicioso pastel. Me divertía dándole pequeños bocados en la boca a Eryx y después, quitándole con besos, dónde lo llenaba del dulce del pastel. Él parecía un niño grande, muy emocionado con ese juego de darle de comer en la boca. Así pasamos la mayor parte de la película y cuando nos terminamos lo que teníamos para comer, nos dimos unos besos muy tiernos y dulces. Amaba la paz que teníamos en nuestro hog