Eryx DeCostello
New York
Cuando la limusina llegó a la puerta de la empresa, voltee a ver a Jazmín, el viaje fue corto, la verdad no hablamos de nada en el trayecto, la transferencia bancaria de la mitad que restaba estaría en su cuenta personal antes de que llegara a su casa.
—Muchas gracias, Jazmín, no sabes cuánto te lo agradezco. Con esto no tengo más para pelear con mi madre, durante un buen tiempo.
—Siempre es un gusto, ya te dije que si hay algún inconveniente estaré disponible.
—Desde