Eryx DeCostello
New York
Mi madre estallaba de coraje por lo que pasó conmigo y me puedo imaginar que se puso peor cuando mi padre no la dejó que me siguiera persiguiendo. No me gustaba hacerle pasar tantos corajes tan seguido pero ella al querer controlar todo en mi vida, me orillaba a hacerlo.
Me subí a la limusina con Jazmín y ya que iba a bordo recibí una llamada, de mi madre.
—Eryx — Dijo mi madre —Te exijo que vuelvas acá por favor. Tenemos que regresar al evento y ya después habláremo