Ava DeCostello
Miami
Cuando el avión ya había elevado, sentía que en mi corazón se estaba formando una grieta, pues Ary, es la única amiga de verdad que he encontrado en New York, ahora con ella al borde de la muerte, me daba cuenta que la vida era un instante, porque apenas hacían unos días estábamos hablando de lo más normal y ahora en fracciones de segundos se nos estaba escapando.
Mi esposo estaba devastado, puesto que se había venido conmigo a nuestra luna de miel, aun enojado con su herma