Ava DeCostello
Miami
Nos bajamos del avión, con un Eryx, ya más despejado y fuimos a la sala de espera para recoger las maletas, éramos los últimos y ya nuestras maletas habían sido retiradas de la banda transportadora. Yo llevaba una bolsa con todo lo que había comprado en el avión estuve encantada con todas las cosas que habían en el catálogo.
–Ava, ahora me arrepiento de haber traído tantas cosas, creo que de lo que traigo no me voy a poner ni siquiera la mitad.
No entendía porque mi esp