Eryx DeCostello
New York
Trataba de tener los ojos abiertos, pero en momentos cabeceaba y después cuando ya nos llamaron a abordar, sentí alivio ya por fin nos íbamos a sentar en el avión y podría dormir un rato, sin temor a perder el avión. Nos subimos y tomamos nuestros lugares de primera clase, cortesía de Dante. Mi hermano, se había lucido al regalarnos este viaje de luna de miel.
–Eryx, amor te ves muy cansado – Me dijo Ava tomando mi mano – Apenas si lo puedo creer. Parece que el embaraza