Ava Janssen
New York
Una vez que los dejamos, Ary y yo volvimos en la limusina a la empresa. Ambas íbamos revisando en nuestros teléfonos cosas de trabajo, cuando en el mío se iluminó la pantalla siendo una llamada de video de mi hermanito Philip. Ary se emocionó demasiado al verlo, se puso cómo loca.
–Ava, ¿Qué esperas? Contéstale a Philip.
–Sí Ary, cálmate, por favor.
Tomé la llamada y se escuchaba solo música, mi hermano y yo, cuando vivía en Londres, nos hacíamos ese tipo de bromas y en la