Eryx DeCostello
New York
Sería solo cuestión de poner a Michelle en su lugar, que respetara que ya su tiempo había pasado y que por nada en este mundo regresaría con ella.
–Claro que sí, mi amor, también te amo. Nos vemos mañana en la empresa – Me dijo ella de manera casual – Bueno en caso de que no puedas ir a correr.
–Está bien Ava, nos vemos mañana, te amo.
Ella me acompañó a la puerta de su habitación dónde nos despedimos de un apasionado y muy intenso beso. Lástima que lo otro no podía esp