Eryx DeCostello
Londres
Salí del baño y no estaban estas dos mujeres, si serán malas pensé. Me asomé por la ventana de la recámara de Ava y me di cuenta que si se pensaban ir sin mí, me vieron desde abajo y me decían adiós con la mano. No me quedó más remedio que salir como estaba con el pelo mojado y despeinado para alcanzarlas, no se libraran de mí tan fácilmente.
–Hola Eryx, veo que sí nos alcanzaste al fin de cuentas – Me dijo Ava – Que buen look traes.
–Que graciosa eres Ava Janssen – Le d