Mundo ficciónIniciar sesiónLa mañana los sorprendió aún en la cama. Analía estaba de costado y cuando abrió sus ojos lo primero que vio fue la mano de Santiago, esa que tanto la había hecho suspirar en el coche y estremecerse la noche anterior, apoyada en la cama frente a su pecho seguida de su brazo que la rodeaba por la cintura. Él estaba acurrucado detrás de ella, podía escuchar su respiración profunda y sentirle el aliento sobre sobre su espalda desnuda. La sensación le gustó tanto que tomó la mano del joven







