Al ver que estaba oscureciendo, Vanessa miró a William y sugirió:
—Ya se está haciendo tarde. ¿Por qué no vuelves a casa a descansar? Yo me quedaré aquí y me ocuparé de todo.
William negó con la cabeza.
—Me quedaré con Mariah. Ustedes dos deberían irse a casa y descansar.
Vanessa vaciló, sintiendo el peso de las relaciones tan complicadas entre todos, lo que solo hacía que su dolor de cabeza empeorara.
Luca observó con una expresión distante y le dijo a Vanessa:
—Vanessa, quizá deberíamos irnos