Capítulo 18: Coraza rompiéndose.
Narra Enzo
Me desperté despacio, parpadeando hacia un techo desconocido, uno que no era el de mi habitación. Respiré hondo, tratando de situarme, de recordar dónde estaba y cómo había llegado aquí. Sin embargo, en lugar de la confusión habitual de las mañanas, me sentía… tranquilo. Extrañamente en paz.
Miré a mi alrededor, reconociendo poco a poco los detalles: los muebles sencillos, el aroma tenue de vainilla mezclado con algo que solo podía describir como "ella". Entonces recordé. La casita.