Ares dio un pequeño respingo, observo a la mujer frente a él y casi trago en seco, por todos los dioses, estaba más que seguro que ella no vendría aún
Pero allí estaba, tenía una pequeña sonrisa en sus labios, sus ojos negros brillantes y de la nada levantó una ceja
La clara muestra de que esperaba una respuesta, aunque fuese lo bastante consistente, con sus palabras, era lo mínimo que podía hacer
Él incluso había contestado su teléfono, no más que eso, sus palabras, ahora que las recodaba, no