—Esto es genial… Tía… Tía Maya, tía maya, que gusto es poder verte…
Un animado Dorian corrió a los brazos de la mujer robusta, esta con sus hermosos ojos verdes, y una gran sonrisa abrazo a Dorian como si este fuese no más que un pequeño niño en busca de cariño
Teva no se quedó atrás, ella corrió al igual que este y abrazo a la mujer, aquello parecía un encuentro de años cuando en realidad Maya Dimou lo había visto hacía dos días
Esta había indicado que había iniciado a trabajar en la mansión A