En realidad, no fue Laura quien tomó la decisión. Fue él mismo.
Después de que ella se fue, Daniel por fin entendió lo que sentía.
—¡Bah! Es una mujer sin familia ni conexiones… no sé qué tanto le ves.
Dicho esto, su padre pasó de largo junto a él y regresó al estudio.
El semblante de Isabel volvió a ser el mismo de siempre, se veía impecable y glamorosa. Estaba tranquila.
—Ya, por favor, no te quedes ahí parado. Ella ya se fue, ¿a quién le estás haciendo este drama?
Isabel no pudo evitar poner