Esa noche, Marcela la había invitado a salir de compras para ayudarla a elegir el vestido que usaría al día siguiente en el evento de Altamira Desarrollos.
Para su mala suerte, se encontraron con Laura y Daniel.
Laura miró a Sofía y esbozó una sonrisa ligera:
—Vaya, señorita Vargas, por lo que veo tiene bastante ánimo. Hasta para ir de compras después de que la corrieran de la empresa.
Marcela no se lo podía creer.
¿Qué carajos?
¿La heredera de Inmobiliaria Panorama… despedida de su propia empre