Capítulo 73
Augusto
Me enfurecí muchísimo y perdí los estribos cuando vi a mi hermano aquí, en mi casa. Un día, ese sinvergüenza, ese descarado, juró que me robaría a mi mujer igual que yo le había robado a él su familia, y dijo que esperaría el momento oportuno para hacerlo.
Ya había hablado con Camila y ella ni le hizo caso, pero al verla allí hablando con él, me enfurecí y quería estrangularlo a él, y luego a ella.
Lo llamé al despacho y, como de costumbre, discutimos. No acepta que