sarah
Las palabras de Cristhian seguían retumbando en mi mente como un eco lejano. Había estado en sus brazos, había creído en sus promesas, en todo lo que me dijo. Me hizo pensar que dejaría a Elena por mí, me había hecho creer que realmente me amaba. Me había prometido todo lo que yo quería; el cielo y las estrellas, y yo había sido una ingenua, lo creí. Después de todo no había dejado de ser esa niña tonta que idolatraba a Cristhian y él seguía siendo el mismo patán que solo piensa en sí mis