ALFA ALARIC
Por fin, algo a lo que aferrarse
Había imaginado esta confrontación de cien maneras diferentes.
En ninguna de ellas estaba escondido detrás de un árbol con la pareja de otro hombre presionada contra mi costado mientras mi Luna… o lo que sea que sea ahora… reía en los brazos de otra persona.
La ironía no pasó desapercibida para mí.
A unos metros delante de nosotros, Valeria echó la cabeza hacia atrás y se rio de algo que Dominic dijo. El sonido se deslizó entre los árboles, ligero y