Algunas batallas no pueden lucharse con garras
Algo se sentía mal, pero no podía explicarlo.
Había pasado la mayor parte de mi vida confiando en mi instinto, y mi instinto me había mantenido con vida a través de guerras, trampas políticas, intentos de asesinato y desafíos de lobos que creían ser más fuertes de lo que realmente eran. El instinto era la voz que hablaba antes de que llegaran las pruebas. Era la advertencia que aparecía antes del desastre.
Durante los últimos dos días, esa adverten